venres, 25 de agosto de 2017

mércores, 16 de agosto de 2017

Una empresa que comunica de verdad...

Me enteré por red social de una iniciativa veraniega de la agencia de publicidad Quattro Idcp de A Coruña. En la Navidad pasada habían hecho una muy original presentación del Belén católico que va quedando sin iluminación, como fue estrictamente la Natividad cristiana, sin los lujos de la actual consumista Navidad, sin apenas medios, para denunciar la pobreza energética de muchas familias y colaborar con Cáritas, la institución eclesial de ayuda al necesitado.

En este verano esta agencia nos anima a comunicarnos de verdad, a dejar a un lado las tecnologías y disfrutar de la sonrisa, de la expresión facial y de la comunicación verbal de la persona con la que compartimos momentos, cafés, playa, campo... Llama la atención que una empresa que tiene que utilizar las nuevas tecnologías no haya perdido el norte y apueste por lo que de verdad vale la pena, por lo que recordaremos y por lo que nos enamoramos y amamos.

Os dejo el enlace: http://www.compartoquattro.com

sábado, 5 de agosto de 2017

De nuevo por las Fragas...

Tengo motivo para una nueva entrada de esta bitácora. No sé si a lo mejor va a ser repetitivo, porque voy a hablar de unos parajes ya conocidos para los seguidores de este blog: las Fragas do Eume. Como suele pasar, cada viaje a un mismo lugar siempre tiene novedades, por distintas razones.

Hoy (cuando escribo estas líneas, viernes día 4 de agosto) está lloviendo, pero ayer fue distinto. El buen tiempo atraía como un imán a coger el bus (algún día tocará el tren) y llegar hasta Pontedeume. Como siempre, parar a tomar un café antes de tomar el largo camino hasta el portal más conocido de las Fragas, el de Ombre. Estamos ya en agosto. Por lo tanto, aquello no era para nada un desierto y, aunque cuando empiezas a dejar las casas y adentrarte en el pasillo que te lleva al Centro de Recepción de Visitantes de Ombre empiezas a sentir profundamente el silencio. Llegado a ese centro, que está junto al restaurante Andarubel, recomendado para tomar producto local de las granjas y cooperativas de la zona, y junto a un área recreativa pegada al río con mesas, encontramos servicios privados de bicicletas y kayacs además del servicio veraniego especial de microbús que lleva cada hora al monasterio de Caaveiro y hace además el viaje de vuelta al punto de partida. Confieso que me arrepentí de no haber leído los avisos de los horario del transporte al Monasterio porque pude haber ganado tiempo después para volver. En el propio centro te informan de las visitas guiadas al monasterio y de las condiciones para asistir a ellas.

En todo caso, yo quería andar. Fui por la senda para coches y después cogí por el primer puente colgante (Cal Grande) para ir todo seguido por esa senda de monte hasta el puente de Santa Cristina, que lleva hasta el monasterio, ya en el ayuntamiento de A Capela. El Parque Natural no sólo está en Pontedeume sino que está en Cabanas, Monfero y A Capela, entre otros municipios, porque es extenso. El primer tramo, que va de puente a puente, de Cal Grande a Fornelos, es fácil, pero ya el segundo, el de Fornelos a Caaveiro, es difícil porque tiene tramos peligrosos en los que tienes que tener muchísima seguridad en ti mismo y no despistarte en ningún momento.

Como hice un tramo por la vía principal, de los años sesenta del siglo pasado como nos explicaron en la visita guiada al monasterio (en el siglo XVIII la senda iba por detras del monasterio y era demasiado escarpada), pude coincidir con mucha gente: familias (caminantes o en bicicleta) con hijos e incluso con mascotas. También había padres e hijos por la senda dos encomendeiros, con una agilidad y precaución envidiables. No es todo tramo de árboles por la senda de automóviles. Hay casas de uso público (para pescadores) y privadas, molinos y áreas recreativas. Al llegar al monasterio, la taberna permite recuperar fuerzas con una oferta sencilla (bocatas, tostas, postres caseros y licores varios) y con unas vistas excelentes porque cuando se llega al puente de Santa Cristina hay que ascender por una cuesta asfaltada de pizarra. Desde el puente hay otra senda que va a una presa y desde la taberna empieza el camino tradicional de las Fragas.

La visita guiada es corta: explica las distintas órdenes que pasaron por el monasterio, el fin del uso religioso, la venta por la Desamortización y la restauración por parte de un abogado eumés, que lo adaptó para sus usos privados. Al final, después de un período de decadencia por abandono de la familia del abogado, la Diputación lo expropia y lo recupera para la gente. Hay historias curiosas como la colonia de murciélagos que ocupa una planta subterránea o la teoría de las torturas de la Inquisición en un sitio que en realidad pudo haber sido un depósito de agua. Nos hablan de los canteros que marcan con su signo propio cada uno las piedras para cobrar los trabajos, algunos curiosos agnus Dei o las piedras reutilizadas fuera de sitio.